Advergaming del bueno
Me van a disculpar los jugadores más avanzados (que diran que es el fin del mobile gaming) pero me temo que Participalina, el juego para móviles que han lanzado las Juventudes Socialistas para "fomentar la participación y el voto a su partido" durante las próximas elecciones municipales, va a gustar más allá de las fronteras de partido.
Muchas de las acciones de comunicación de carácter político que vemos hoy en día en Youtube y otras webs sociales se hacen en clave interna. Primero deben satisfacer a los propios afiliados y a los miembros del partido que las promueven y solo si la acción es contagiosa de verdad, su efecto se hará viral y se propagará entre personas fuera de la órbita del partido.
Pasa los mismo con las aplicaciones y novedades tecnológicas que primero usa y comparte la comunidad más conectada y que después, si son útiles y fáciles de usar, pasan a ser adoptadas por el resto de los mortales.
Algunos jugadores habituales de juegos para móviles me decían irónicamente al ver la estética y la jugabilidad del Participalina que se trata de "advergaming del bueno". ¿Cuestión de gustos? La estética en este caso no es casual.
Si el juego es complicado y los gráficos son rebuscados no mola. Creo que donde aun hay mercado por explorar es en los juegos para móviles sencillos, adictivos, con diseños gráficos aptos "para todos los públicos".

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