Ya se va acabando el verano y esta bitácora empieza a despertar de su letargo estival. Como a muchos bloggers, me gustaría escribir más a menudo pero a veces la faena manda.
El caso es que últimamente he estado reflexionando sobre las últimas "revoluciones" que se han dado a nuestro alrededor en estos últimos años y he llegado a la conclusión de que las más significativas tienen que ver con la escritura.
Primero fuéron los BBS y el correo electrónico, después las páginas web, los mensajes cortos SMS y ahora los weblogs o cuadernos de bitácora. La comunicación oral y el lenguaje del cuerpo han sido sustituidos por un montón de palabras sobre la pantalla del ordenador.
Las personas que escribimos weblogs somos gente comprometida: dicen que hay un libro escrito en cada uno de nosotros y la web y los weblogs han descubierto un montón de libros que permanecían escondidos.
En parte gracias a los que escriben weblogs ha habido un aumento impresionante del número de personas que dan su opinión. Hasta ahora, las relaciones públicas consistían en adornar una serie de mensajes que la empresa quería que oyéramos. Ahora estos mensajes los leemos a través de muchas fuentes y muy diversas. Es algo más democrático.
Pero no olvidemos que lo que escribimos queda ahí y que vivimos en una época en la que construimos nuestra reputación profesional palabra a palabra. Si vamos a publicar algo en la web en plan profesional sería recomendable tener una estrategia de contenidos y estar convencidos de que lo que escribimos tendrá alguna utilidad para los lectores y para su autor.
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